28/2/10

Post - Pop Art Party

El pasado viernes 26 fue uno de esos días montaña rusa. Comencé la mañana con la noticia de volver a contar con Cristina colaborando en los coros, ya que hace tiempo que no había podido colaborar con nosotros, primera subida. Después tocó bajada, nervios al inicio del viaje, retraso en la salida de Madrid tanto que no pudimos hacer la parada obligada en Madrigal de la Vera con lo que no pudimos recoger a nuestra corista preferida. El viaje y la llegada a Cáceres volvió a ser una subida, Diego Barriga de Boogaloo nos atendió a la perfección, y durante la prueba de sonido, hicieron su entrada en el Bar The Wish con Eu portando una camieta de local qua4tro, dando ánimos. Para acabar la subida, posamos con JP de Bon Vivant y con el resto de grupos para el periódico HOY al ritmo de los Beach Boys

Algunos de 'los chicos champán'. :: CHENCHO
foto extraída del periódico HOY de Extremadura



Después de pasar por el Hotel a dejar las cosas, el tiempo se nos hechó de nuevo encima y tuvimos que posponer el plato típico extremeño y salir pitando para Boogaloo, a pesar de lo cual nos perdimos la actuación de Risco (el alter ego de ese poliédrico "geniecillo" llamado Diego Alcalá).Bajada. Al menos, la actuación de Burgim no nos la perdimos, y tocó subir de nuevo, nos encantó el dúo, armados de guitarra acústica y ukelele defendieron su repertorio en una sala que rebosaba, con gente en la puerta esperando para poder entrar a que alguien saliera.


Nos tocaba el turno. Teníamos muchas ganas de tocar para el público de Cáceres, y sentíamos la presión de hacerlo lo mejor posible para un público que sabemos destaca por su buen gusto y por sus ganas de vivir música en vivo. Y, claro, por nuestra naturaleza semi-extremeña queríamos dejar alto el pabellón. Un problema técnico con el Pedal de Robo puso aún más nervios al comienzo de la actuación. Finalmente, con ayuda de Manolo (el técnico de the Wish) pudimos comenzar el concierto. Y empezamos muy flojos, atenazados, sin hacernos al escenario, soltando nervios por todos nuestros poros... La Gran Bajada de la montaña Rusa. Afortunadamente, duró poco, y a mitad de la actuación ya habíamos soltado nervios y la cosa mejoró. Lo mejor de nuestra actuación: EL PÚBLICO. Muchas gracias a todos los que estuvieron dándolo todo, tarareando y bailando nuestros temas. Un público que incluso cantaron el cumpleaños feliz a Jesús, nuestro bajista, cuando Robo comentó que era su cumpleaños. Gracias a ellos conseguimos acabar el concierto dignamente, con la versión del Estuve Enamorado de Raphael, que coreó casi toda la sala. Nos despidieron al grito de Otra, Otra, y como dijo Robo: "Otra Banda" y qué banda.

Porque la Montaña Rusa aún tenía preparada la gran subida. El concierto que ofrecieron The Wish y que me atreví a valorar como "el concierto 10". Pon juntas una sala con mucho encanto, llena a rebosar, un escenario pequeñito y acogedor, Manolo un técnico de sonido brillante ( en palabras de los propios chicos de The Wish) que les acompaña y un grupo con una contundencia e interpretación exquisita, y tendrás el "concierto 10". The Wish se desenvolvió con maestría en el reducido escenario de Boogaloo, el sonido era tan bueno que en ocasiones podías imaginarte que estabas escuchando música en cualquier sitio en el que te apetece escuchar música: en un gran estadio, en un teatro, en casa mientras te duchas o en el coche a todo volumen.
Todo compacto. Los teclados de Eugenio envolviendo toda la sala, las guitarras de Javi y Curro contundentes llenando nuestros oídos todo con una base perfecta a manos de Campini al bajo y Alfredo a la Batería. Y las voces y coros poderosamente integradas, como un instrumento más. Como comenté con Javi de McCarren Pool Factory, pocos conciertos como este. The Wish tienen un directo que les debe llevar cuanto antes a la primera división. Y es que cualquiera que les vea en directo querrá repetir sin duda.


Así que la fiesta terminó muy arriba, para todos nosotros un lujazo haber participado de un evento como este, y para mí una noche que no olvidaré y de la que me enorgullece haber formado parte. Esperemos poder volver a compartir escenario con The Wish, y lo recomendamos a todo el que le guste disfrutar de la música en directo. Un directo indispensable.

La noche terminó charlando con Javi de McCarren Pool Factory, con Juan Pedro, de Bon Vivant, el artífice de esta gran fiesta y todo un apoyo para la cultura y la música independiente en Extremadura y en España ("si no existiera Juan Pedro habría que inventarlo"), con Diego Barriga, el mago que ha dado vida a Boogaloo Café, un espacio para unir música, arte y público. Un sitio estupendo para tomarte lo que sea escuchando buena música y con todos los detalles cuidadísmos. Un placer haber conocido a Diego, músico que vive por y para la música.

Pero como de montañas rusas iba esto, la última bajada fue el viaje de vuelta, y la resaca post pop art party.

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